¡Vivir con menos basura es posible! Hoy les presento a mi bolsita de basura: Ni cero, ni negra, ni blanca, ni verde. 🚮

Cuando en Buenos Aires salió la ley de bolsas, llovieron quejas del tipo “¡y ahora qué voy a usar para la basura! ¿Ahora las tengo que comprar? Yo las reusaba para la basura!” 😑
Y sí, nos mal acostumbramos a la bolsa de super para la basura… Pero no siempre hubo bolsas de super, y siempre hubo basura… ¿Cómo hacían antes?
Definitivamente tiene que ser posible independizarnos de la bolsita de super para la basura…! ¡Sí, se puede! 💪
En primer lugar, porque incluso cuando nos esforzamos en evitarlas, muchas bolsas de un solo uso llegan a nosotros… 😣 ¡Sólo que a veces se camuflan en forma de packaging!
Como la bolsa que saqué – foto 1-, que era la bolsa del papel higiénico, y la que puse, que era la bolsa del pan. 🚽😋🍞
Desde que me esfuerzo por reducir mi consumo, cambió la forma en la que veo las bolsas. ¡TODA BOLSA puede ser una bolsa para la basura!
Hasta se puede improvisar un recubrimiento del tacho con papel, porque la mayoría de los residuos húmedos se compostan! Saco una de estas cada 10 o 15 días y muchas veces antes de que estén llenas, por si es un residuo que podría generar algo de olor (no TODO lo húmedo se composta). Esa es mi “basura-basura”, pero no es todo lo que descarto.
La clave para tener un tachito tan chico es que hago compost 🐛🐛 y separo lo que es reciclable.♻️ Lo que va al relleno es sólo el 10% de mi basura. Generalmente ni se pudre ni moja, y no hay problema en que esté algunos días.
¿Es un problema para vos la bolsa de basura? ¿Cómo te arreglas? ¿Intentas tirar menos al tacho negro?


