Fiestas sustentables: Claves para contaminar lo menos posible al hacer un evento

Producción original Ohlala | Crédito: Gabriela Di Pietrantonio. Producción de Lucía Mallea.
Esta nota escrita por Dafna Nudelman, fue publicada originalmente en 
la revista Ohlala edición impresa de mayo 2019 | Leer versión online

Desde los vasitos descartables hasta los globos o el cotillón, cuando organizamos cumpleaños, despedidas o casamientos, tomamos muchas decisiones sin pensar que algunas tienen un enorme impacto negativo en el ambiente 

¿Qué alternativas tenemos si queremos que nuestro evento afecte menos al medio ambiente? ¿Existen emprendimientos que podemos elegir para sumar un impacto social positivo?

Ya son varios los llamados de atención sobre la crisis ambiental que estamos atravesando por el calentamiento global y la contaminación por plásticos. Y aunque parezca que no tenemos nada que ver con fenómenos tan masivos, hay muchas cosas que podemos hacer cada día en casa y más especialmente un día de celebración.

¿Qué hace a un festejo sustentable?

No importa el motivo del festejo, cumpleaños, casamiento, despedida de soltera o la fiesta de fin de año, siempre que celebremos algo en compañía vamos a tener que planificar y tomar decisiones:

Qué se come, qué se toma, cómo nos organizamos, qué regalamos etc.

Es precisamente a la hora de planificar, que podemos involucrar la dimensión ambiental y social a la toma de decisiones y optar por alternativas que tengan un impacto en vez de las salidas más fáciles, que son generalmente las menos amigables con el medio ambiente.

La diferencia fundamental entre planificar un festejo convencional y uno sustentable es que vamos a pensar no sólo en lo que va a pasar durante la fiesta, sino que además vamos a contemplar el antes y el después de la fiesta. Porque el impacto ambiental más importante de cualquier producto que elijamos va a estar en su producción y su descarte, no tanto en su uso.

Tratemos de elegir alternativas más sustentables según estas preguntas guía:

¿Qué recursos que se necesitan para hacerlo?
¿Cuál será su destino final después de la fiesta?

O más simple: ¿De dónde viene? y ¿A dónde va? 

Más cuidado y menos basura

La parte menos glamorosa de cualquier evento debe ser sacar la basura cuando se acaba la fiesta, pero podemos reducir mucho la generación de residuos y evitar los descartables plásticos que están causando tantos problemas, porque permanecen por varios siglos, o porque terminan en los mares contaminando y afectando a la vida marina. 

• Vajilla real: puede empezar desde la elección del menú, si por ejemplo, elegimos picadas,  finger food etc. y así evitamos tener que pensar en platos y cubiertos. Si necesitamos vajilla pero no tenemos suficiente y no es un evento muy formal, podemos pensar en pedirle a algunos invitados que participen con la vajilla para completar. 

Y si los invitados son muchos o no hay ganas de lavar, una solución puede ser alquilar vajilla. Lo bueno de este servicio es que se devuelve todo sucio, así que no hay que lavar nada. 

 Kit para fiestas en grupo: Para quienes forman parte de un grupo con eventos frecuentes, una buena idea es armar un kit colaborativo en el que todos los participantes aportan con un monto para comprar un juego de vajilla y cualquiera lo puede usar cuando lo necesita. Esto es ideal para los cumpleaños de la escuela o el club, o también con los vecinos del edificio.

• Cuando de verdad la vajilla reutilizable no alcanza, se puede buscar una vajilla plástica ‘semi-descartable’ que si bien va a ser plástica, es más dura y duradera, se pueden lavar y usar varias veces. Para los pocos casos en los que sea realmente imprescindible elegir descartables de un sólo uso, la opción más sustentable es preferir descartables hechos de papel, bambú o fibras naturales / comestibles.

• Pero si a pesar de tener disponibles todas estas opciones, elegís descartables que sean plásticos de un sólo uso, intentá identificar los vasos con nombres: así no se pierde el vaso y evitamos que una persona use varios una misma noche (se puede enjuagar si quiere cambiar de bebida). 

A la hora de pensar la bebida también podemos evitar residuos innecesarios. Los jugos, tragos simples y licuados pueden tomarse perfectamente sin sorbetes, por lo que pueden ser totalmente prescindibles. Para cuando resulta necesario servir tragos granizados que precisan sorbete, se pueden considerar usar sorbetes de reutilizables de acero inoxidable o caña y en última instancia preferir los descartables de papel encerado, que aunque no es reciclable, al menos no es eterno como el sorbete de plástico. También evitemos el mezclador plástico individual para tragos, el barman puede mezclar en la barra antes de entregarlo.

Primero lo primero: reducir

Los residuos de bebida suelen ser los más llamativos cuando termina una fiesta, botellas vacías, latas y más botellas, en general todas descartables. Pero podemos reducir estos residuos si contemplamos otras opciones para servir:

  • Botellas retornables para las gaseosas y las cervezas son viejas estrategias un poco olvidadas, podemos comprar las que sean necesarias y conservando el ticket nos devuelven el dinero del envase.  
  • El tamaño sí importa: Siempre elijamos el envase más grande para reducir cantidad de envases, evitar botellas o latas individuales.
  • Cerveza tirada: Es una buena idea averiguar por cervecerías que ofrecen barriles muy portátiles de cerveza tirada que se adaptan a cualquier evento.
  • Jarras: En el caso de las bebidas sin alcohol, para los eventos más chicos y familiares podemos optar por agua en jarras, ideal si es de filtro, dispenser o bidón, así evitamos el agua embotellada individual; incluso puede sumarse unas rodajas de pepino y limón, u otras frutas y hierbas para hacer aguas saborizadas.

Y como mínimo, reciclar

Lo cierto es que envases vacíos es algo con lo que vamos a tener que lidiar seguro. Cuando estos residuos son inevitables, lo mínimo que podemos hacer es asegurarnos de que sean reciclados. Nuestra responsabilidad es separar los envases reciclables del resto de la basura, para que no se contaminen y puedan reingresar a la industria.

Crédito: Gabriela Di Pietrantonio. Producción de Lucía Mallea.

Necesitamos pensar la separación en origen: en algunas fiestas puede ser buena idea que haya tachos para los invitados, en ese caso es importante que estén bien señalizados. Al sabemos qué compramos, sabemos qué reciclables van a ser descartados, podemos poner carteles específicos que indiquen qué se tira en cada tacho sin confusión, “Solo latas y botellas”, por ejemplo. 

Si se maneja la basura en la cocina, se puede dedicar y señalizar un tacho exclusivo para “Restos de comida”y un rincón para “Envases” en general, botellas de vidrio y plástico, latas, que son los que van a ocupar más espacio (porque son puro aire cuando están vacíos). Sería ideal separar también papel y cartón y otros reciclables en general en un tercer espacio. 

Ciertamente, como estarás pensando, no hay una respuesta definitiva sobre qué hacer con los reciclables después de separarlos. La gestión de residuos varía según la ciudad, algunas lamentablemente no cuentan con ningún tipo de sistema, y en otras el sistema falla. Si es una fiesta grande en la que van a haber varios kilos de reciclables, se puede intentar coordinar con una cooperativa para que hagan el retiro, y en caso de festejos chicos, es cuestión de acercarse al punto verde más cercano o al recuperador urbano que pasa por el barrio.

La comida no se tira

Una vez que recuperados los reciclables, todavía hay mucho que hacer para evitar que el tacho de “restos de comida” se llene de alimentos perfectamente comestibles. Necesitamos reducir el desperdicio de alimentos, una problemática mundial crítica, ya que mientras hay personas con hambre, estamos desperdiciando el 33% de los alimentos.

  • Empecemos por calcular bien las cantidades para que no sobre. Una famosa referencia es “la regla del medio kilo”: calcular medio kilo de comida total por persona en una cena, menos si es un evento casual. 
  • Evitemos condimentar antes de servir, si está condimentado ya no se pueden freezar/guardar, así que es preferible no condimentar y ofrecer condimentos en la mesa.
  • Y si sobra: es probable que igualmente sobre, y si es mucha es clave repartir las sobras. No es vergonzoso llevar comida a casa. Lo que sí nos debería dar vergüenza es que se desperdicie comida. A invitados cercanos podemos sugerirles que lleven un taper vacío para llevarse las sobras (y así no perdemos tapers nosotras). 
  • Para eventos grandes: se puede hacer es programar una donación a un banco de alimentos o un comedor a través de proyectos como Plato lleno. Para que la comida llegue a quienes más la necesitan y no termine en el relleno sanitario, generando emisiones de gases que empeoran el calentamiento global.

Decoración sustentable

La decoración en un festejo amerita un capítulo aparte: Los elementos y materiales que se ofrecen en general son de plástico, mejor elegir materiales más nobles y biodegradables para decorar, o si ya los tenemos, cuidar y reutilizar los plásticos. Algunas alternativas son los banderines y objetos de deco hechos de tela, o las guirnaldas de papel. Incluso el tipico “papel picado” mexicano es super decorativo y original para darle un toque de color al espacio.

Emprendimientos que nos pueden ayudar:
Collar de fideos: Decoración con materiales reciclados  
Amatra: Decoración utilizando los descartes de etiquetas textiles
Papeleando: Deco con papel
Mas cancheras: decoración en papel

El desafío del carnaval carioca

El cotillón es quizás el rubro más difícil, ya que no hay una oferta de productos sustentbles para el carnaval carioca, todavía. Pero si nos preocupamos, podemos tener en cuenta y preferir cotillon de papel u objetos duraderos que puedan ser reutilizables. Lo más importante sería evitar el cotillón de plástico más barato, que se rompe fácil y termina en el piso los primeros 5 minutos (antifaces, matracas, silbatos etc). Evitar los objetos lumínicos que llevan pilas y leds, y los tubos fluorecentes que son residuos que requieren tratamiento especial y en el país todavía no hay sistema para eso.

Muchos de estos objetos de cotillón terminan en la basura a los pocos días, cuando podrían ser usados en otra fiesta. Si elegis entregar cotillón lumínico, podes pedir a los invitados que sólo se lleven lo que van a volver a usar y dejar una urna para que devuelvan las cosas. Si bien no estamos acostumbrados a eso, pero no significa que no podamos probar comunicarnos con los invitados y ofrecerles ser parte de un festejo con más conciencia.

Para evitar: las sueltas de globos o linternas y los objetos con glitter, que es un microplástico. Seguir el hashtag #BaloonsBlow para entender el problema de la suelta de globos

Invitaciones modernas

Fuente: OHLALÁ! – Crédito: Gabriela Di Pietrantonio. Producción de Lucía Mallea

Para casamientos o eventos formales, todavía se estila dar invitaciones, aunque por suerte para el ambiente, la tendencia de invitaciones digitales va ganando cada vez más terreno. Si te gusta la invitación impresa, podes optar por un papel artesanal y plantable, con semillas para que luego de la fiesta los invitados puedan  usarlas y sembrar hierbas para su casa. En cualquier caso, es importante elegir papel reciclado y/o certificado (con sello FSC) y sin encapar para que se pueda reciclar

Souvenirs

¿Entregar o no un souvenir? ¿Qué elegir?

Ante todo el consumo responsable se cuestiona si algo es necesario. En nuestra fiesta podemos evaluar si queremos hacerlo o es una convención. Si realmente queremos entregar un souvenir, pensemos en objetos que tengan una larga vida útil, que sean útiles y necesarios, o recuerdos que tengan un valor sentimental como fotos, que no van a ser descartados fácilmente.

Ante todo, si vamos a regalar un objeto, pensemos en evitar plásticos y preferir materiales naturales, darle trabajo a emprendimientos locales y de trabajo justo. Si usamos bolsitas que sean de telas naturales.

Invitados responsables

El organizador tiene mucha responsabilidad a la hora de tomar decisiones sobre un festejo, pero cuando somos invitados también podemos aportar una cuota de conciencia y responsabilidad para que el evento sea más sustentable (incluso si el organizador ni lo intentó).

Podemos ofrecernos para ayudar a lavar y ahorrar agua, recojer las botellas de vidrio, las latas o las botellas de plástico y separarlas para reciclar. Si el anfitrion no sabe qué hacer con los reciclables, podemos llevarlo nosotros a un punto de reciclaje.

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